Hoy tuve un día redondo y eso que yo no celebro San Valentín. Me encantó la primera felicitación que recibí  por la mañana, después empezaron a llegarme mensajes de amigas, llamadas, videos de risa sobre el tema… Pero lo que más me impactó fue una frase que compartieron en uno de los cientos de grupos de whatsapp de los que formo parte: Voy a quererme para quererte mucho más a ti. Me quedé sin palabras y me di cuenta de que estas palabras reflejan claramente sobre lo que estoy reflexionando hace un tiempo.

¿No te has preguntado nunca qué significa amarse a uno mismo?

Creo que este texto de Borja Vilaseca lo explica a la perfección:

voy a quererme para quererte más

“Amarse a uno mismo no tiene nada que ver con sentimentalismos ni cursilerías. Se trata de un asunto bastante más serio. Al hablar de amor, nos referimos a los pensamientos, palabras, actitudes y comportamientos que nos profesamos a nosotros mismos. Así, amarnos es sinónimo de escucharnos, atendernos, aceptarnos, respetarnos, valorarnos y, en definitiva, ser amables con nosotros en cada momento y frente a cualquier situación.

El primer paso para amarnos consiste en conocernos, comprendiendo cómo funcionamos para diferenciar lo que deseamos de lo que verdaderamente necesitamos para ser felices. Y aunque en un primer momento lo parezca, este proceso de autoconocimiento no es un fin en sí mismo. Es el medio que nos permite adueñarnos de nuestra mente, superando a través de la aceptación y el amor nuestros miedos, complejos y frustraciones.

Emocionalmente hablando, solo podemos compartir con los demás aquello que primero hemos cultivado en nuestro corazón. Si no aprendemos a ser felices de forma autónoma e independiente, es imposible que podamos ser cómplices de la felicidad de las personas que nos rodean. No en vano, al vivir tiranizados por nuestras carencias, nos relacionamos desde la escasez, pendientes de que los demás nos den eso que no hemos sabido darnos. Por el contrario, al conectar con nuestra fuente interna de bienestar y dicha, entramos en la vida de los demás desde la abundancia, ofreciéndoles lo mejor de nosotros sin necesitar ni esperar nada a cambio.”

Pero en muchas ocasiones…

Idealizamos a la otra persona con pensamientos como “estamos hechos el uno para el otro”, sin ser realmente conscientes de que las parejas no son perfectas y que siempre surgen problemas con el tiempo.

Seguro que todos conocemos el mito de “la media naranja” que considera que somos seres incompletos y que solo podemos lograr la plenitud al encontrar el verdadero amor, que será lo que nos permita ser felices. ¡Qué miedo me da pensar que toda mi felicidad dependa de una relación de pareja!

Esta clarísimo y hablo desde la experiencia, que las personas que son felices, lo son con independencia de si tienen pareja o no. Todos somos personas completas, no nos falta un trozo, ni una mitad para poder alcanzar lo que nos propongamos. Somos naranjas enteras, no una media naranja esperando encontrar a su otra mitad. De hecho el éxito de una relación está en que las dos personas sean completas, independientes y felices. Se trata de compartir la vida, lo bueno y lo malo, y de disfrutar de la otra persona tal y como es.

Querernos a nosotras mismas no es fácil. Pero se trata de algo fundamental para construir nuestra felicidad y sobre todo para relacionarnos con los demás.

Si quieres algunos trucos para cuidar de ti misma, no dudes en leer el artículo del blog 15 maneras de cuidar de ti misma.

 ¡¡¡FELIZ DÍA DEL AMOR!!!

Pin It on Pinterest

Share This