Hoy quiero hablar sobre la inhalación de aceites esenciales. Cuando olemos un aceite esencial, éste se disuelve en la mucosa y, a modo de resumen, diremos que se activan las neuronas olfativas rodeadas de capilares, por lo que, por un lado, llega a nuestro cerebro y, por otro, una pequeña fracción a nuestra sangre. Aunque todavía hay que descubrir cómo el cuerpo convierte una partícula de aroma en un impulso nervioso y llega a nuestro cerebro.

Es posible que, en un principio, los aromas de los aceites esenciales no sean todo lo agradables que desearíamos. En la vida moderna estamos rodeados de fragancias adaptadas a nuestro entorno actual. Vivimos en una atmósfera que está contaminada, olemos y aspiramos y aceptamos como normales el olor contaminado de la ciudad, el olor de la gasolina cuando vamos a repostar; en definitiva, nos alejamos de los aromas puros de la naturaleza. Pero cuando comienzas a usar aceites esenciales, en poco tiempo aceptamos con placer estos aromas como nuestros, y el olor de un aceite esencial que en un principio no nos gustaba ahora sí nos gusta.

La inhalación de aceites esenciales puede ser:

  • Con un difusor especial para aceites esenciales.
  • En un recipiente de agua caliente.
  • Haciendo uno copa con la palma de la mano.
  • Usado el aceite esencial como perfume.
  • Por inhalación indirecta de la botella de aceite esencial.
  • Verter agua caliente en un recipiente y añadir unas gotas de aceite esencial. Bajar la cara a pocos centímetros sobre el recipiente y cubrir la cabeza y el cuenco con una toalla, respirar profunda y lentamente.
  • La eficacia de estos métodos de inhalación es diferente, y un difusor de aceites esenciales es el método más caro, pero también parece ser el método más efectivo para la inhalación.

Pin It on Pinterest

Share This